VIDAS - Tiene ochenta y cuatro años, una familia de la que se siente orgulloso y un país, Israel, que, como muchos de su generación, ayudó a conformar. Soñador de la patria judía, su compromiso con el sionismo le ha acompañado desde muy joven. Le llevó al kibutz Kvutzat Kinneret -Baruj (Boris) Apel nos recuerda como oía allí, a pocos pasos, la voz de Noemi Shemer-; a trabajar por los principios en los que siempre creyó y a ayudar a los demás: lo saben muy bien los de Olei Netanya. Ahora nosotros también conocemos su historia. ¡Lejáim Sr. Apel!
DE AQUÍ, PARASHÁ: LECTURAS PROFANAS, CON PABLO DREIZIK – A pesar de la fertilidad de interpretaciones del relato de esta semana, incluidas las oníricas...
ÍDISHLANDIA, CON ÁNGEL LUIS ENCINAS MORAL - Seguimos avanzando en los primeros compases de la presencia judía en el este de Europa, la tierra...
MILÍM: LA HISTORIA DE LAS DIÁSPORAS, CON ALICIA BENMERGUI - La historia judía norteamericana comenzó en 1492 con la expulsión de los judíos de...