HABLEMOS DE LA BIBLIA, CON IRIT GREEN - En hebreo su nombre חֲבַקּוּק procede del verbo jabaq = abrazar; es antropónimo que presenta la forma Hàbhàqqûq, que la traducción griega de la Septuaginta convierte en Ambakoum; más tarde la traducción latina de San Jerónimo, la Vulgata, le da la forma por la que conocemos al profeta en castellano: Habacuc. Hay que recordar que acaso el nombre tenga reminiscencias asirias: de la palabra hambakûku, nombre de una planta. Por otra parte, el sentido del término se traduce por ‘abrazo’.
LA ENTREVISTA - Los amantes del ídish y seguidores de nuestro programa semanal en esa lengua se asombrarán de oír a Abraham Lichtenbaum hablar...
HABLEMOS DE LA BIBLIA, CON IRIT GREEN - Como decíamos la pasada semana, la Biblia se hace eco a menudo de joyas y maquillaje....
LA GEOGRAFÍA DEL ÍDISH, CON VARDA FISZBEIN – A inicios del siglo XX la cultura judía renació en Varsovia, y tras el paréntesis de...