EL BUEN NOMBRE, CON ALEJANDRO RUBINSTEIN - Hasta los años 20 del siglo XX, los nombres judíos solían inspirarse en la Biblia, pero en las décadas siguientes, con la emergencia del sionismo, empezaron a popularizarse los nombres bíblicos heroicos. Desde la Independencia de israel y por dos o tres décadas empèzaron a florecer nuevos apelativos, especialmente femeninos, dada la escasez de estas menciones en los textos sagrados. Finalmente, en las últimas décadas se ha abandonado en gran medida la tradición, optando por nombres monosilábicos, de carácter no religioso y, muchas veces, aptos tanto para varones como para mujeres. Sin embargo, ya empieza a notarse un retorno a aquellos nombres bíblicos más tradicionales, como Sara o Aarón.
UNA MIRADA A LA HISTORIA - Seguro que cada uno de ustedes recuerda el día en el que vieron por primera vez La lista...
BIOPARASHÁ, CON ÁNGEL LUIS ENCINAS MORAL – El lingüista y filólogo ruso Roman Jakobson (Román Ósipovich Yakobsón) es considerado el fundador de la lingüística...
POLIN: JUDÍOS POLACOS, CON ELZBIETA BORTKIEWICZ - Cuarenta judíos polacos que habían sobrevivido a los campos nazis fueron asesinados por sus propios vecinos el...