EL BUEN NOMBRE, CON ALEJANDRO RUBINSTEIN - Cada cultura tiene sus nombres favoritos. La gran presencia del Islam entre las naciones ha llevado a consagrar a Mohamed (y otras variantes del nombre de Mahoma) y a Fátima (para los casos femeninos) como la forma más habitual de designar a los descendientes. En Occidente, sin embargo, soplan aires de renovación y los James y John han dado paso en EE.UU. a una multitud de Liam, mientras en Latinoamérica triunfan Santiago y Sofía, respectivamente. Más complejo es el panorama en Israel donde, pese a que los árabes no superan el 15%, el nombre de Mohamed es el rey, mientras que los judíos ven pasar rápidamente las modas onomásticas: actualmente Orí para chicos, Tamar para ellas, y Noam de forma indistinta.
EL ANAQUEL: LIBROS DE FILOSOFÍA JUDÍA, CON PABLO DREIZIK - Franz Oppenheimer (1864-1943) fue un destacado sociólogo, economista y activista sionista alemán. Como cofundador...
HÉROES Y PRÍNCIPES HEBREOS – Este relato, escrito por Joachim Prinz en el libro homónimo de la sección, es la continuación del anterior “Relatos...
EL BUEN NOMBRE, CON ALEJANDRO RUBINSTEIN – Las conquistas de Alejandro Magno influyeron en los pueblos que sometió y que quedaron bajo el yugo...