EL BUEN NOMBRE, CON ALEJANDRO RUBINSTEIN - Cada cultura tiene sus nombres favoritos. La gran presencia del Islam entre las naciones ha llevado a consagrar a Mohamed (y otras variantes del nombre de Mahoma) y a Fátima (para los casos femeninos) como la forma más habitual de designar a los descendientes. En Occidente, sin embargo, soplan aires de renovación y los James y John han dado paso en EE.UU. a una multitud de Liam, mientras en Latinoamérica triunfan Santiago y Sofía, respectivamente. Más complejo es el panorama en Israel donde, pese a que los árabes no superan el 15%, el nombre de Mohamed es el rey, mientras que los judíos ven pasar rápidamente las modas onomásticas: actualmente Orí para chicos, Tamar para ellas, y Noam de forma indistinta.
PERFILES JUDEOESPAÑOLES - Emanuel Mendes da Costa (1717 -1771) fue bibliotecario y llegó a ser miembro de la Royal Society. Como parte de una...
CONCEPTOS JUDÍOS, CON IRIT GREEN - En relación con lo que se lee en Éxodo 23:3 no se debe ser parcial ni siquiera cuando...
DE LA COCINA SEFARDÍ, CON MERCEDES TRUZMAN - Les parecerá paradójico que demos una receta para Yom Kipur, que es un día de ayuno,...