HABLEMOS DE LA BIBLIA, CON IRIT GREEN - Del maestro de coro. Salmo de David. Señor, el rey está alegre porque le has dado fuerzas; ¡está muy alegre porque le has dado la victoria! Has cumplido sus deseos; no le has negado sus peticiones. Lo recibiste con grandes bendiciones y le pusiste una corona de oro. Te pidió vida, y se la diste: vida larga y duradera. Gracias a tu ayuda, es grande su poder; le has dado honor y dignidad. Lo has bendecido para siempre; con tu presencia lo llenas de alegría. Tú, oh rey, jamás caerás, pues confías en el Señor; ¡confías en el amor del Altísimo! Tu poder alcanzará a todos tus enemigos; tu derecha alcanzará a los que te odian; los pondrás en un horno encendido cuando aparezcas para juzgar. El Señor, en su furor, los consumirá con un fuego destructor. Borrarás del mundo y de entre los hombres a sus hijos y sus descendientes. Aunque quieran hacerte daño y hagan planes contra ti, no se saldrán con la suya, pues tú los pondrás en fuga; con tu arco apuntarás contra ellos. ¡Levántate con tu poder, Señor! ¡Celebraremos con himnos tus victorias!
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