EL BUEN NOMBRE, CON ALEJANDRO RUBINSTEIN - Comenzamos con esta entrega una serie de programas dedicados a la incorporación (como prefijo o sufijo) de Dios (EL) a diferentes nombres. El primero y más breve es ELI, "mi Dios", que aparece como personaje bíblico en el libro del profeta Samuel como máximo sacerdote de la ciudad de Shiló (en la imagen sentado recibiendo al niño Samuel). Otro ejemplo del divino prefijo es ELIAV, "Dios es mi padre", siendo el primero de los ejemplos un nombre muy común no sólo en Israel y entre judíos, aunque el segundo es muy poco habitual.
UN BACARI SUELTO EN LAS ONDAS - Sergio Bacari nos relata un paseo a pie hace tan sólo unos días por la conocida como...
HOMENAJE - Yaakob Pinto Z'L fue asesinado hace pocos días en un ataque terrorista en Jerusalén, de camino a la yeshivá donde cursaba sus...
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