IDENTIDAD, DESDE URUGUAY - En mayo de 1933, pocos meses después del ascenso al poder del nazismo en Alemania, se produjo en varios sitios de la capital y otras ciudades una quema pública de libros: los vinculados de cualquier forma al judaísmo y a expresiones de pacifismo. En realidad, esta incineración era una manera similar a la de "quemar en efigie" de la Inquisición siglos antes, cuando se juzgaba en ausencia del condenado. Ésta sustitución simbólica inspiraría otros actos de represión contra la cultura, como los que se darían a conocer a través de las exposiciones de Arte Degenado y Música Degenerada. También serviría de ejemplo a otros regímenes autoritarios posteriores (como la era de las dictaduras militares sudamericanas) o de ficción (como en el relato "Farenheit 451" de Ray Bradbury)
JUDERÍAS EN RED - "¿Qué tiene en común una de las ciudades más cosmopolitas del planeta como Barcelona con la bucólica Hervás? ¿Y lugares...
LOS PASOS DE SEFARAD EN EL NUEVO MUNDO, CON DAVID ROSENTHAL - Canadá, al norte del continente americano, tiene presencia hebrea desde la llegada...
CINE Y SHOÁ, CON AARON RODRÍGUEZ - Uno de los genocidios modernos más estremecedores es el que llevaron a cabo los Jemeres Rojos en...